julio 30, 2011

Anónima

Fui a la terminal de ómnibus, último lugar que recorrería después de mi estadía en Buenos Aires. Un no lugar.

No Lugares: "Espacios de anonimato, lugares de transitoriedad que no tienen suficiente importancia para ser considerados como lugares" -Marc Augé.

Me sobraba tiempo, cuatro horas exactamente. Como no me gusta desperdiciar el tiempo me propuse hacer algo con todas esas horas: observar el anonimato ajeno.
Mis ojos captaban instantáneas de cientos de imágenes que sucedían todas al mismo tiempo. Superpuestas.
Era un día normal, sin ese tumulto de gente que hace viajes fugaces aprovechando algún fin de semana largo. Y aún asi,  éramos muchos los que compartíamos la espera.
Una vez que superé la sensación de inseguridad que me provoca lo desconocido recorrí la terminal buscando un libro. Creo que comprar el libro era la excusa.
Quería perderme entre la gente, para encontrar algo.


Gente apurada, ojos perdidos y desconcertados, miradas inciertas.
Algunos, como yo, tenían una larga espera por delante. 
Otros arribaban a la ciudad y alguna cara familiar lo estaba esperando.
Gente de paso.
Otros quizás no tan anónimos que hicieron de ese lugar su hogar, sin idas ni regresos. 
Muchos se iban. Capaz regresaban a su lugar en el mundo, o iban a visitar algún lugar con expectativas y emociones.


La hora pasaba, y si bien no retenía rostros, me cruzaba con muchas miradas. En todas había un factor común: la soledad.
Un montón de soledades en un lugar lleno de gente. Soledades que se compartían no voluntariamente.

¿Cuántos compartían ese espacio llenos de ilusiones? ¿Cuántos llevaban una valija llena de sueños deshechos?


Yo, sentada en un banco, esperaba para regresar.
Los viajes de regreso tienen un poco de gusto amargo. A veces más, a veces menos.
Sabía que no iba a encontrar a nadie que me estuviera esperando, capaz porque volvía a mi casa y no es ese mi lugar en el mundo.
Viajo con mi mundo a todos lados, para tener la tranquilidad de que no estoy escapando.
Yo soy mi lugar en el mundo, y todavía no se dónde quiero que se detenga.




Yo, observando cada milímetro de aire
desde un banco,
sintiéndome anónima...
y quizás alguien me miraba secretamente 
mientras se preguntaba
qué sueños o desilusiones
llevaba en mi equipaje.


Foto gentileza de @sentate_


                                                                                                                           
«Cuando me pierdo entre miradas ajenas
me encuentro conmigo»




Consejo: Escuchar el tema que está arriba a la derecha. "Instan - taneas" - Luis Alberto Spinetta y Fito Paez..


10 comentarios:

  1. Cielo, linda cielo.
    Tenés la capacidad de tocarme la angustia. Siempre. Ahí donde pocos llegas, sabés que soy una hormiga roja, viajera, que no sabe nunca de donde viene pero sí adonde va, aún cuando eso sea lo incierto.

    "¿Cuántos compartían ese espacio llenos de ilusiones? ¿Cuántos llevaban una valija llena de sueños deshechos?"

    Excelente instantánea de un momento eterno. Momentos completos. De los que prefiero. Que te marcan justamente exactamente donde estas, aunque no quieras reconocerlo.

    Prefiero la más cruda de las certezas. Sacar de la valija lo que quedó de los sueños rotos que cargarlas de dudas. Quizás porque cuando un viaje acaba, para mí al menos, empieza el que sigue.

    Brillante, como siempre.

    CLʚϊɞ

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  2. La primera y única vez que me vi involucrado en la mismísima circunstancia del relato inicial, decidí ambular por las inmediaciones del obelisco. Deduzco, fue hecho corolario de la costumbre de cargar el desasosiego de la espera en la mochila.

    Escapar

    Lo acaecido en aquel paseo no merece trascendencia alguna,

    Ahora sé de lo que me perdí en esto de encontrar.

    Fascinante tus yo yuxtapuestos.

    @xvrxvr

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  3. Siempre tuve dos certezas, que el hombre le teme al paso del tiempo (la muerte) y la mujer al paso de su tiempo (la pérdida de la belleza). Al leerte, Mar, la sensación que me queda es distinta, contradictoria. Quizá porque tus escritos están cargados de mucha nostalgia. Es una sensación. Si tengo que imaginarte de un color, sería el sepia. O el gris. No sé.
    No quiero nunca meter mis gustos de por medio cuando escribo un comentario, pero no puedo evitar decirte que me gusta (y mucho) lo que hacés.
    Gracias por tu literatura. Salud.

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  4. Trato de evitar comentarios como el que sigue porque normalmente son desacreditados, pero no puedo no decir: Este post no puede ser mejor, la consonancia de las palabras, la foto y esa canción no puede ser más acertada.

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  5. "Viajo con mi mundo a todos lados, para tener la tranquilidad de que no estoy escapando.
    Yo soy mi lugar en el mundo, y todavía no se dónde quiero que se detenga"

    Me encantó esa frase, la voy a tomar para mí, vivo mucho en las terminales y el tema de viajar me pone muy nerviosa, tengo que cambiar de percepción de lo que es una terminal... Tengo la sensación de que nunca estoy en casa pero que llevo los muebles conmigo a donde voy...
    La verdad que me encantó este post amiga!

    Ya te vas para mis favoritos!!!

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  6. Hola Mar. Al ser esta la primera vez que leo algo tuyo (que no sea en 140 caracteres), no sabía bien con que me iba a encontrar. Si bien de algún modo extraño siento una especie de... ¿como decirlo? ¿Afecto? ¿Buena onda? ¡No! Conexión. Eso es. Hace mucho tiempo te leo en Twitter, pero gracias a que arrancaste a hablarme, vencí esa timidez que tenía. Debe ser porque sos una mina que se impone y a veces eso intimida un poco. En fin, volviendo a lo realmente importante, gracias por la invitación a leerte. Me conmovieron muchísimo tus palabras, si hay algo que disfruto, es cuando la lectura te atrapa, y logras eso cuando escribís. Me sentí ahí, formando parte de tu relato, sintiendo lo que sentiste vos.
    Quiero reiterar mi agradecimiento al invitarme a leerte, y espero ansiosa, volverte a leer pronto.
    Saludos.

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  7. Me encanta sentarme a ver pasar la vida, mas si lo hago en lugares donde pasan muchas mas vidas que las mías...
    Me encantó cielito, me tocó vivir momentos similares y son brillantes...

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  8. Yo soy mi lugar en el mundo, y todavía no se dónde quiero que se detenga

    me quedé en esa frase.

    Rememoré muchas cosas en ese no lugar.

    Saludos.

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  9. yo me vine a vivir a buenos aires exactamente para eso, para ser anonimo, y a retiro iba a la noche a dormir cuando era un anonimo que vivia en la calle

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  10. Como dije, brillante, auténtica. Me estás devolviendo las ganas de leer, y de escribir. Gracias

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Manejo mejor las críticas que los halagos, pero vos sos dueño de decir lo que quieras. Incluso, es muy sabio no decir nada.